El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires busca hacer frente a las críticas por el estado de la higiene urbana mediante una fuerte ola de controles. El objetivo central es que se cumpla estrictamente el horario de 19 a 21 horas para sacar la basura, lo que ya derivó en cientos de locales clausurados y correos electrónicos con advertencias de severas multas dirigidos a los administradores de consorcios.
La estrategia, que quedó bajo la órbita de la Gerencia Operativa de Control de Higiene Urbana (Jefatura de Gabinete), se da en paralelo a un intento del Ejecutivo porteño por modificar el sistema de recolección de residuos reciclables, lo que ya generó rechazo entre las cooperativas de recuperadores urbanos.
Comercios clausurados y consorcios bajo amenaza de sanción
Las fajas de clausura con la leyenda “Clausurado por incumplimiento en la gestión de residuos” comenzaron a multiplicarse desde mayo. Lo que inició en los principales polos gastronómicos, rápidamente se extendió a otros rubros y barrios.
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Alcance a múltiples rubros: Las clausuras ya no solo afectan a bares y restaurantes, sino también a locales de venta de ropa, farmacias, supermercados e incluso cines, como ocurrió recientemente con el complejo Cinemark del barrio de Caballito.
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Advertencia a edificios: En las últimas semanas, los administradores de consorcios comenzaron a recibir correos oficiales titulados “Residuos en edificios: obligaciones vigentes”.
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Posibles castigos: En los mensajes se advierte que sacar los residuos de manera anticipada o fuera de término favorece la proliferación de plagas y malos olores. Se amenaza con sanciones económicas e incluso con la suspensión o inhabilitación del Registro Público de Administradores de Consorcios.
El marco normativo: sin leyes nuevas, pero con más control
Desde las fuentes de Higiene Urbana del Gobierno porteño aclaran que no hay ninguna normativa nueva que haya acelerado estas clausuras, sino que se trata de un “refuerzo de la fiscalización”.
Los controles se basan en la Resolución N°91/2020 del Ministerio de Espacio Público, que estableció:
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La franja permitida para sacar la basura diariamente es de 19 a 21 horas (de domingo a viernes).
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Quienes incumplan son pasibles de las sanciones previstas en el Régimen de Faltas.
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Para reforzar el mensaje, el GCBA comenzó a plotear los contenedores con la consigna: “Saquemos la basura. 19 a 21 H. Antes no, después tampoco”.
Las autoridades aseguran que los locales y consorcios conocen las reglas y que, en el caso de los comercios, las clausuras pueden ser levantadas en 24 horas si se regulariza la situación.
Polémica por la nueva licitación y el reclamo de los recuperadores
En medio del recrudecimiento de los controles, la Secretaría de Higiene abrió la etapa previa para una nueva licitación del servicio de recolección, traslado y procesamiento de residuos sólidos urbanos secos. Durante los últimos 20 años, este circuito estuvo fuertemente concentrado en las cooperativas bajo un sistema de reciclado con inclusión social.
Los nuevos pliegos plantean cambios que encendieron las alarmas en el sector:
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Apertura a privados: Por primera vez, se permitirá la participación de empresas privadas en la licitación.
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Nuevas exigencias operativas: Los recolectores deberán trabajar con seguimiento por GPS y se fija una tolerancia máxima del 20% de descarte en las plantas de tratamiento.
Frente a este escenario, organizaciones como la Cooperativa Recuperadores Urbanos del Oeste (Caballito) y la Secretaría de Ambiente de la CTA emitieron comunicados en señal de protesta. Advierten que la nueva licitación “pone en riesgo el reciclado con inclusión social” y denuncian que el pliego prioriza la persecución en lugar de aportar soluciones reales, como mayor inversión y equipamiento de campanas y puntos verdes en los barrios porteños.