Buenos Aires, 02/03/2024, edición Nº 4928
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El que avisa no traiciona…

Aproximadamente a partir del año 767 AC. Y por un período de alrededor de 20 años, un hombre de campo de la localidad de Tecoa, ubicada a unos 18 km. de Jerusalén, llamado AMÓS, fue llamado por Dios a profetizar en la ciudad de Samaria, capital del reino de Israel, indicando que los líderes y el pueblo debían cambiar de actitud y obedecer a Dios.

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Escribe el Pastor Carlos A. Caramutti (*)

Aproximadamente a partir del año 767 AC. Y por un período de alrededor de 20 años, un hombre de campo   de la localidad de Tecoa, ubicada a unos 18 km. de Jerusalén, llamado AMÓS, fue llamado por Dios a profetizar en la ciudad de Samaria, capital del reino de Israel, indicando que los líderes y el pueblo debían cambiar de actitud y obedecer a Dios.

Frente a la durísima  oposición que tuvo, Amós aclaró: “Yo no soy profeta ( podríamos agregar PROFESIONAL ) ni tampoco mi padre lo fue. Me gano la vida cuidando ganado y cosechando higos silvestres. Si ahora profetizo, es porque Dios mismo me pidió…”

Como lo expresé en números anteriores de “Flores de Papel”, yo tampoco soy un “RELIGIOSO PROFESIONAL” sino más bien un “PROFESIONAL RELIGIOSO”, ya que primero fui Contador y desde esa posición, Dios me llamó a ser Pastor y como Amós, a decir a quien quiera escuchar: “DIOS DICE ASÍ”.

En el número del mes de octubre, bajo el título “INVOCANDO LA PROTECCIÓN DE DIOS”, y sin erigirme ni por asomo en “profeta” expresé algunas preocupaciones derivadas de mi humilde observación de la realidad argentina en la que de DIOS SE HABLA POCO Y SE LO OBECECE MUCHÍSIMO MENOS.

Si como “muestra basta un botón, recordemos  que pocos días atrás celebramos NAVIDAD, en un fárrago de nervios, compras, comilonas, etc, y el objeto de la misma, sin el cual directamente ésta NO EXISTE, que es JESUCRISTO, NO FIGURABA EN NADA.

Transcribo textualmente algunos párrafos de los publicados en octubre, a saber: “Y acá volvemos al principio para afirmar que “hasta aquí Dios nos ha ayudado”, pero ¿qué puede pasar si por ejemplo se altera el régimen de lluvias y en alguna parte de nuestra geografía empezamos a recordar lo que significan las sequías? …¿Y si la baja del precio de la soja continúa y comienza a afectar las cuentas fiscales..? ¿Vamos a acordarnos que es Dios y no nuestras destrezas humanas el que maneja la naturaleza?…

El hecho es que desde mediados de diciembre la lluvia no se  ha dejado  ver en vastas extensiones de nuestro campo, provocando entre otras cosas que la soja de primera frenara su desarrollo; que la de segunda no se haya podido sembrar todavía y que el maíz que se sembró en setiembre-octubre floreciera sin agua, etc.

La estimación de las pérdidas de ingresos hasta aquí es de varios miles de millones de dólares, cifra  que puede frenarse en seco o aumentar hasta valores insospechados si no llueve fuerte  antes de cerrar la primera quincena de este mes.

¿Qué hacemos? Muchos están rezando para que llueva…Mi corazón netamente argentino les desea todo el éxito del mundo.

Pero para  ser coherente conmigo mismo, debo decir  que si como Nación seguimos en la frivolidad, el despilfarro, los ricos cada vez más ricos y los pobres cada más pobres, y sin ver

que a Dios se lo considere y consulte y OBEDEZCA  en los  altos, medianos o más bajos  niveles de conducción nacional, provincial, municipal o aún familiar, todo será inútil.

Porque él ya lo dijo por medio de Moisés: “Si ustedes obedecen todos los mandamientos que Dios les ha dado…todo lo que ustedes siembren producirá abundantes cosechas, pues Dios abrirá los cielos, donde guarda la lluvia, y regará los sembrados de ustedes” , pero si no lo obedecen…”nada de lo que siembren cosecharán pues los saltamontes acabarán con todo. Será tanto el calor que todos sus sembrados se secarán, pues Dios no dejará que llueva” Libro de Deuteronomio capítulo 28, versos 11-12 y 23

Ahora, aún cuando parezca imposible porque los tiempos no dan, TODO PUEDE SER DIFERENTE SI NOS VOLVEMOS A DIOS. En el Salmo 33, el autor afirma: “¡DIOS MÍO, TU BENDICES AL PUEBLO QUE TE RECONOCE COMO DIOS! ¡TÚ BENDICES A LA NACIÓN QUE TE ACEPTA COMO DUEÑO! , y es Dios mismo el que le responde al rey Salomón, cuando  él dedica para adorarlo el templo de Jerusalén y le dice: “Si ustedes me desobedecen no les enviaré lluvia…pero si mi pueblo se humilla, y ora y me busca, Y SI AL MISMO TIEMPO ABANDONA SU MALA CONDUCTA, YO ESCUCHARÉ EN EL CIELO SU ORACIÓN, PERDONARÉ SUS PECADOS Y LOS HARÉ PROSPERAR DE NUEVO” – Segundo Libro de Crónicas cap. 7, versos 12-14.

El que avisa no traiciona. Dios ya avisó hace decenas de siglos. ¿Cómo vamos a responderle?

(*) Usted puede contactarse con el Pastor Carlos A. Caramutti a carloscaramutti@fibertel.com.ar

o a los teléfonos 4903-9424/ 154-539-4120.

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